{ En la piel de un hombre
que entendió lo que muchos todavía no se dan cuenta, allí se aloja la enorme
solidaridad, del bien del otro antes que el bien propio. La valentía de
defender a los más afectados por la represión y la discriminación, es algo
venerable, digno de ser reconocido, y de seguir su ejemplo.
Adolfo Pérez Esquivel
narra la crónica de su vida en donde la discriminación pisó fuerte, y que hasta
el día de hoy se hace notoria, de diferentes formas, pero con la misma
perversidad de siempre.
La discriminación de
géneros y culturas no es como hace diez años atrás, es más sigilosa, pero es
peor. Es más brutal y cruel. Y los damnificados por esto, sufren, sufren tanto,
que ya no tienen ánimos para reclamar, para gritarse para hacerse conocer.
Es nuestro deber como
ciudadanos y como buenos seres humanos, hacer frente a esto. Podemos frenar
esta tragedia, si nos disponemos a tomar conciencia, y pensar diez segundos
como sería si nos pasara a nosotros. Hacer lo que no gustaría que hagan con
nosotros, y defender a los que no pueden hacerlo por sí mismo.
No se trata de tener una
actitud déspota enfrentando a todos los que no respeten los Derechos Humanos
tanto de la mujer como del hombre, sino que se trata de alzar una voz,
pacíficamente, en tranquilidad pero persistiendo en lograr la paz y el
bienestar de la sociedad. }
Análisis de cuento: "Queremos tanto a Glenda" de Julio Cortázar
{ En el cuento denominado Graffiti, se desarrolla la historia entre dos artistas callejeros, si se puede decir, que realizaban dibujos en paredes de calles semi-ocultas, en aquel entonces, una acción prohibida y castigada por las autoridades civiles.
Se encontraban cohibidos de libre expresión, censurados de pensamientos diferentes. Sus dibujos, eran mensajes mudos de amor, comunicación visual que representaba mucho más que mil palabras, a veces, un dibujo lo decía todo y a la vez no decía nada. Eran códigos secretos, que ellos dos conocían, que sólo ellos dos manejaban.
Pero en una etapa donde era reprimido el pensamiento liberal, es cuando se comete un maltrato hacia una de las partes más débiles de esta historia: la chica. Fue golpeada y violentada por algo que no había hecho, era absuelta de culpa, pero ante las sospechas, no hubo tiempo para aclarar aquellas nebulosas dudas de los uniformados, que sin escrúpulos ni remordimientos, hicieron mal uso de su poder. Sin poder defenderse ante el avasallamiento, es retenida, capturada y derivada a una prisión.
Preso de la culpa por lo sucedido, el muchacho se deja manipular bajo los efectos de la depresión y el remordimiento, donde tan sutilmente calla su amor, deja de dibujar. Y las tizas impacientes, aguardaban inquietas ser usadas en otro gran paredón.
Aquí vemos como frente a un amor inocente y hasta atrevido, la censura de aquellos tiempos fue tal como un sayón buscando víctima desprevenida. El abuso de poder es un problema social, no sólo de algunos individuos, y que lamentablemente, hasta el día de hoy sigue golpeando a nuestra realidad. Hoy se llama “portación de rostro”, antes directamente te llevaban en un móvil por sospechoso. No estoy en contra de la seguridad, mucho menos del control, es necesario en una sociedad tan insegura, y que llegan a matar por unos sucios pesos o por un celular. Pero también se debe tomar conciencia, que a veces por la discriminación se comenten injurias. Por ser extranjero, “boliviano” o “negro” como mal los llaman, no tienen los mismos derechos que cualquier ciudadano, entonces se los puede maltratar, extorsionar, culpar, reprimir y detener.
Las pruebas deben ser verdaderas, papables, tangibles, no un estúpido pensamiento racista de algún trasnochado policía, que se le ocurrió detener a un individuo que iba caminando en la calle “por sospechoso”.
Las letras de Cortázar muestran esto, la realidad en forma de cuento, de historias particulares, individuales pero a la vez colectivas.
La injusticia es presente, no pasado, se encarcelan a inocentes y los verdaderos malhechores siguen afuera con total libertad.
Si no cambiamos, nuestra sociedad, y el mundo seguirá en una marcada caída libre, que termina donde todo sabemos, en el fracaso. }
Análisis de novela: "Crimen y Castigo" de Fedor Dostoyevski
{ Fedor Dostoyevski buscaba reflejar en Crimen y Castigo una cara de la sociedad, que si bien era evidente, no mostraba totalmente el significado de la gravedad que conllevaba. Exponer el lado ignorado, los gritos silenciosos de una comunidad marginada y acallada por un sistema predominante. Analizar los misterios de la mente humana (psicoanálisis). Este fue el objetivo de Dostoyevski.
La desigualdad social se
tornaba cada vez más abismal, en una nación donde imperaba el pensamiento de Autocracia, Ortodoxia, y Carácter nacional,
ideado y a cargo del zar Nicolás I. En
ese entonces Fiódor formaba parte de la gran discrepancia formada por grupos
liberales (era integrante de un grupo intelectual liberal llamado Círculo Petrashevski).
Se había instaurado un régimen, el cual prohibía, pre supuestamente, todo tipo
de expresión contradictoria (sobre todo en el ámbito educativo) a aquellas
políticas económicas y sociales implementadas por el órgano regulador.
A nivel económico, en la
segunda mitad del siglo XIX, Rusia se veía atrasada en el crecimiento con
respecto a las demás potencias mundiales. Se encontraba en un momento crítico y
desventajoso, ya que la población era mayoritaria en comparación con los países
desarrollados de oeste, y crecía a grandes pasos, pero mantenía una agricultura
primitiva, carecía de tecnología y contaba con un ínfimo desarrollo industrial.
En este contexto de fuerte
censura (1849) Dostoievski fue arrestado por conspirar contra el zar, y
condenado a muerte junto con otros miembros del grupo liberal. Pero su condena
se había conmutado por cinco años de trabajos forzados en Omsk, Siberia. No es
casualidad que el personaje principal de la novela, Raskolnikof, también fue
exiliado en Siberia y forzado a realizar
trabajos. Por consiguiente encontramos una similitud entre la experiencia de
vida que atravesó el autor, y lo que le sucedió a Raskolnikof. Donde se
demuestra claramente la relación de sus escritos literarios con su vida
personal, pero no así, presentando agudizaciones en los desenlaces graves del
drama, en donde toca temas de gran importancia social, como lo es la miseria,
el abandono, la muerte, la locura, el engaño, la avaricia, entre otros.
San Petersburgo origen de Dostoyevski, donde en 1865 comienza
la redacción de Crimen y Castigo; publicándola en el año 1866, en doce partes, con
gran aceptación y fama en la revista El
Mensajero Ruso. Sin embargo se encontraba muy endeudado, y se vió obligado
a firmar un
contrato con el editor Stellovski, por el cual se establecía que Dostoyevski
recibiría la cantidad de tres mil rublos (que pasarían directamente a manos de
sus acreedores) a cambio de los derechos de edición de todas sus obras y el
compromiso de entregar una nueva ese mismo año. Posteriormente a dicho lapso, la obra en cuestión, se
publica como novela.
Rusia fue
el escenario que difundió la iniciación mundial, de una de las narraciones más simbólicas
del género psicológico, ya que fue el sitio donde residía Fedor y en
Petersburgo, como capital imperial, lugar donde transcurre la historia de su
obra. El terreno real y tangible, fue
propicio para desarrollar los asuntos que Dostoievski quiso representar, y lo
hizo de una manera muy específica y explícita, hasta en los más insignificantes
detalles. Trató temas propios de la Rusia Imperial, que se desmoronaba
económica, política y sobre todo socialmente. Uno de sus principales fue la
desigualdad: por un lado un porcentaje muy importante con escasos recursos
(Marmeladof), esforzándose para subsistir (Catalina Ivanovna Marmeladof), con
todo lo que esto implica: explotación laboral, denigración de la feminidad
(Sonia Simonovna Marmeladof), entre otros. Y por otro, la poderosa minoría de
intelectuales (Porfirio Petrovich) y
posicionados empresarios neocapitalistas (Pedro Petrovich Lujine). Ante tanto
dolor, desgracia, fracaso y delirio, también había eterna esperanza, una fe
inquebrantable y un sincero amor cristiano que fueron el haz de luz, que guió a
la desesperación y restauró una vida destrozada y perdida en todo el sentido de
la palabra.
Dostoyevski
tuvo una obra influyente y repercutible,
desde Hermann Hesse hasta Jean-Paul Sartre, Marcel Proust, Thomas Mann, William Faulkner, Albert Camus, Franz Kafka, Emil Michel Cioran, Yukio Mishima, Charles Bukowski, André Gide, Roberto Arlt, Ernesto Sábato y Gabriel García Márquez por mencionar unos pocos autores. Su tarea
influyó en la mayoría de los grandes escritores del siglo XX.
Mantenía
su realismo junto al gran interés por el porvenir del hombre. La temática, y el
modo de abordarla en sus relatos trágicos, se adelantaron a los estudios
psicoanalíticos sobre el inconsciente, el surrealismo y el existencialismo de su época.
Por lo
cual Crimen y Castigo es considerada una de las piezas más exitosas de la
literatura psicológica rusa e internacional. Según el escritor Stefan Zweig, una de las cimas de la literatura universal, y por algunos
críticos denominada como la obra maestra de
Dostoyevski.
Fiódor
como psicólogo, tenía una particularidad propia, de la filosofía en la que el
amor y fe eran los únicos que podían remediar la depravación del hombre
(representados a través del protagonismo de Sonia), a diferencia de otros
existencialistas. Dostoyevski propuso este existencialismo remarcado en su
personaje Raskolnikof.
Conclusión
En lo individual finalizo
con una hipótesis representativa de Rodia, como actor en contexto de la novela y la objetividad: prototipo social,
algo desmesurado, que manifiesta la realidad del ámbito económico, político y
cultural del Imperio Ruso en el siglo XIX. Muestra como los laberintos de la
psiquis humana pueden llevar a un individuo a cuestionarse y a plantearse si es
aprobado moral, ética y legalmente un asesinato, que a su pensar, era un bien
para la humanidad.
El hecho de que hubiera
alguien que centró su pensamiento, y le demostró como su creencia puede cambiar
su convicción y como el amor puede transformar su alma y ser; fue el final que
condecoró con majestuosidad el cierre de esta historia.
A opinión personal, me atrajo el último tramo de la historia
donde los desenlaces se produjeron aceleradamente, y confieso que fue
atrapante. Mi idea inicial sobre la obra, dio un giro rotundo, para luego
provocarme interés. }-Por Rocio Lione-